El Factor “X” de los entrenadores

La vida de los entrenadores no es ni mucho menos fácil, se trata de un trabajo multidisciplinar donde los haya, y como tal debemos de intentar tocar los máximos conocimientos posibles. El entrenamiento no es matemático, el rendimiento cada vez depende de más variables y cada vez nos dicen que esos factores hay que tocarlos de manera diferente para alcanzar el éxito de tus nadadores. Si al trabajo físico le añadimos la orientación psicológica, el saber orientar como compaginar este deporte con la vida diaria (estudios, otras actividades, amigos, viajes…), la aportación de los padres, la implicación económica, la gestión de los recursos disponibles… Sale una ecuación de bastantes grados que muchas veces no es fácil de afrontar.

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Como técnico desde hace ya varios años hemos buscado el equilibrio entre la satisfacción de los nadadores y sus resultados. Entre la búsqueda de su implicación y la orientación también lúdica de este deporte. En definitiva entre apretar y soltar para mantener un equipo fuerte a base de que la gran mayoría de los nadadores y socios estén contentos.

Somos un club de rendimiento y como tal es su búsqueda la que nos da la gloria. Son ya 25 años en los que el club ha estado al más alto nivel y no hay otro objetivo posible que seguir mejorando. Todas estas incertidumbres nos han afligido a muchos entrenadores desde siempre, que es más importante para obtener un mejor resultado?? A que dar más importancia para que los nadadores (y por extensión cualquier deportista) obtengan realmente aquello por lo que están luchando? En resumidas cuentas, como ser el mejor entrenador posible con el margen de trabajo que tenemos?

Hay un artículo que toca este tema y aunque puede parecer largo, si eres técnico de cualquier deporte merece la pena leerlo. Es una charla de Counsilman del ASCA World Clinic de Montreal en 1971. La Asociación Española de Entrenadores de Natación la tradujo para su revista NSW y la publicó. Ahí os la dejo por si tenéis un hueco y os interesa (en negrita he subrayado partes que creo que son muy importantes):

“¿Existe algún factor o atributo que determine el éxito de los entrenadores de natación? Si lo hubiera, ¿podríamos educar a los entrenadores para que adquirieran esa cualidad? El mundo de los negocios ha investigado largamente acerca de aquello que determina el éxito de un ejecutivo, un gestor o un vendedor. La investigación acerca de ese ingrediente del éxito ha requerido la puesta en práctica de estudios multimillonarios. Por ejemplo, los ejecutivos de U.S Steel son sometidos a test de personalidad, de inteligencia, de liderazgo y de cualquier otra variable medible. Hasta el momento el éxito en la identificación de un solo atributo que compartan las personas con éxito ha sido muy modesto. Por ejemplo, en ocasiones encuentran que el empleado menos remunerado tiene un nivel de inteligencia básica superior al del más alto ejecutivo. Han llegado a determinar que es suficiente con disponer de un nivel de inteligencia ligeramente superior a la media, y que un nivel superior no es algo realmente determinante. De igual manera, no podemos pasar a los entrenadores test de inteligencia y determinar que el que mayor puntuación alcance será el mejor entrenador. Si esto fuera cierto, para seleccionar un buen entrenador bastaría con elegir a aquel con un mayor coeficiente intelectual (CI). Tal vez sea exactamente lo contrario. Una persona con un alto CI quizás sea demasiado lista para involucrarse en el entrenamiento.

Pero volvamos al mundo de los negocios. Personalmente opino que la inteligencia tiene mucho que ver con el éxito de un entrenador, de un ejecutivo y de casi cualquier profesional. Sin embargo la clase de inteligencia de la que estoy hablando no es aquélla que puede ser medida con test académicos, podría ser definida como una especie de “percepción”. La Escuela de Negocios de la Universidad de Indiana ha concluido su búsqueda de un común denominador para predecir el éxito sin ningún fruto. Sin embargo han sido capaces de aislar un factor no identificado que han denominado factor “X”. No han sido capaces de definirlo pero hablan de ello, y piensan que se están acercando a su definición.

alexMe gustaría aplicar este factor “X” a los entrenadores de natación. Ellos conocen poco acerca de este factor en el mundo de los negocios, y yo quisiera mencionar algunos de los peligros que se han encontrado al intentar construir al perfecto gestor. En el mundo de los negocios se ha enviado a sus mejores gestores a cursos de entrenamiento mucho más a menudo de los que nosotros estamos acostumbrados. Los mandaron a universidades y en ocasiones a la Menninger Foundation en Kansas en cuya clínica psiquiatrica se lleva a cabo el más increíble de estos cursos. Allí, tres veces al año, se desarrollan cursos para ejecutivos por unos 1200$. La admisión está limitada a 20 por grupo en tres grupos, y se le denomina Understanding Man. Las compañías envían a sus mejores ejecutivos a estos cursos, la teoría es que después de asistir a los mismos volverán y harán mejor su trabajo. Al igual que vosotros habéis venido a esta conferencia y esperáis volver y hacer mejor el trabajo con vuestros nadadores.

Desafortunadamente, los directivos encuentran que algunos de estos ejecutivos vuelven de estos cursos y lo hacen peor que antes de ir. Al igual que algunos de nuestros entrenadores regresan a casa de estas conferencias y entrenan peor que antes de ir. Me imagino a algunos de vuestros nadadores diciendo, “Dios mío mi entrenador ha estado en uno de esos extraños cursos de nuevo. Otra vez a hacer entrenamientos raros y a escuchar esas ridículas ideas sobre técnica”. Creo que debemos continuar experimentando, para ir cambiando continuamente nuestros programas y métodos. Por lo tanto no recomiendo que dejemos de asistir a conferencias como esta, pero os tengo que avisar acerca de una cuestión.

Hay ejemplos de hombres y mujeres que se han formado solos para llegar a ser entrenadores, dedicando su vida entera a este fin, y han fallado absolutamente. Algunos de ellos han sido avisados anteriormente de que iban a errar, al igual que yo ahora aviso a algunos de mis estudiantes de que también fallaran. ¿Por qué van a fallar? Dejadme que os cuente un caso parcialmente cierto y lo centre en un individuo ficticio al que vamos a dar el nombre de Frank Zilch.

Frank Zilch vino a verme hace algunos años y me dijo, “quiero estudiar contigo, aprender todo lo que tú sabes, asistir a todos los cursos científicos disponibles, para poder convertirme en el mejor entrenador del Mundo”. Por supuesto que su táctica era completamente errónea; no es eso lo que debía haber dicho.

Como su asesor académico, planifiqué su formación. Teóricamente, tenía todo a su favor: tenía buen aspecto, deseos de aprender, mucha energía, era inteligente, y con una buena planificación debíamos ser capaces de hacer de él un gran entrenador. Pero, como finalmente sucedió, era una labor imposible, porque le faltaba el factor “X”, sobre el cual vamos a hablar más adelante.

patriFrank Zilch leía todo el material de investigación que podía encontrar; leía el Research Quarterly, el Swimming Technique, el Journal of Applied Physiology y muchos otros. Asistía a todos los cursos que podía encontrar, investigaba, vivía, comía y dedicaba cada uno de sus pensamientos y los minutos del día a la natación. Diseñamos sus cursos de manera que cubriéramos todas las áreas de conocimiento que pudieran contribuir a hacer de él un gran entrenador de natación. Conocía más aspectos de la natación que cualquier persona del Mundo, su cerebro estaba repleto de conocimientos de natación. Al diseñar sus estudios tratamos de darle una educación completa que pudiera cubrir todas aquellas áreas relacionadas con el entrenamiento de natación.

Tenía que ser un gran fisiólogo para comprender el proceso de acondicionamiento: que ocurre en el cuerpo del nadador cuando entrena. El entrenador perfecto debe saber que el cuerpo del nadador cambia a medida que entrena, y debe comprender estos cambios fisiológicos. Para preparar al entrenador perfecto en esta área del conocimiento, debería leer por supuesto, el libro del Dr. Seyle acerca del stress y la adaptación debidas al esfuerzo, Frank desde luego que lo hizo.

Quizás estés pensando, “¿realmente es necesario todo esto?”. No será mejor dejar al Dr. Seyle y los demás trabajar en este tipo de investigación y concentrarnos nosotros en entrenar a nuestros nadadores. Tal vez debamos aprender por ensayo y error dónde está el límite entre sobre-entrenar y sub- entrenar a nuestros nadadores. La mayor parte de los progresos en las técnicas de entrenamiento en USA se han producido por ensayo y error. Los europeos, en particular los de más allá del telón de acero, se sorprendían y desilusionaban cuando visitaban los Estados Unidos y no encontraban entrenadores tomando el pulso o haciendo electrocardiogramas. Esperaban encontrar entrenadores más científicos, que tomaran la frecuencia cardiaca o que hicieran electrocardiogramas, y que midieran los cambios fisiológicos que se producen en los nadadores. Durante un reciente viaje a Rusia, di una conferencia de una hora en el Instituto Ruso de Educación Física de Minsk. En el tiempo de preguntas todas las cuestiones fueron sobre detalles como: “¿Toman vitaminas los nadadores?”, o “¿Cuántos miligramos de Vitamina C recomienda que tomen?”, “¿Valorais sus electrocardiogramas?”. No hubo preguntas acerca del entrenamiento de los nadadores, como cuantas series, etc.

Posteriormente tuvimos una conferencia especial con técnicos del deporte Ruso. Había unos seis u ocho sentados alrededor de la mesa; había un nutricionista, un experto en mecánica de fluidos, un psicólogo; sólo se les olvidó incluir un entrenador de natación. De nuevo las preguntas versaron sobre lo que en mi opinión son cuestiones irrelevantes. La pregunta favorita era acerca de “IT” wave??. Entonces surgió la pregunta del millón de rublos. Querían saber por qué no estaban teniendo mejores nadadores a pesar de gastar millones de rublos. Preguntaban si acaso no estarían “fuera de onda”, y querían saber que estábamos haciendo en USA que ellos no hacían. Les respondí que ellos estaban bastante por delante de nosotros en ciencia, pero no lo entendieron. Me parece que lo que ocurre es que están olvidando el factor “X”.

alexxTuvimos experiencias similares con los Alemanes del Este. Ellos también trataban su natación desde una base muy científica. Seleccionaban a sus futuros atletas de manera científica, como lo hacen con sus futuros científicos, matemáticos o físicos. Cuando un niño de la Alemania del Este muestra talento en una determinada área, sea ciencia, matemáticas, deporte, etc., él y si familia son a menudo desplazados para que el chico pueda enrolarse en una escuela o instituto especial diseñada para mejorar su capacidad. Los Alemanes del Este al igual que los Rusos, se preguntan por qué no estaban teniendo más éxito en estas áreas. La respuesta es de nuevo, en mi opinión, el factor “X”.

En los Estados Unidos tiramos a nuestros 500.000 nadadores de grupos de edad en la piscina y vemos quienes sobreviven. Los que llegan primeros serán los más capaces y además habrán tenido que ganárselo con dureza, sin duda un trabajo cruel. No sobreprotegemos a nuestros nadadores. Nuestros nadadores al igual que los Canadienses y Australianos no están consentidos, porque han sido empujados a la piscina y han sobrevivido los mejores. Yo me inclino más por este sistema que por el científico de los Rusos y Alemanes del Este. Ellos enfocan las cosas de manera demasiado científica y olvidan que al fin y al cabo es una competición a vida o muerte. Los Americanos, Canadienses, Australianos y algunos otros producen los mejores nadadores debido a un sistema que les obliga a luchar por llegar arriba. Es por lo que estos nadadores son los más duros en unos Juegos Olímpicos y otras competiciones internacionales.

En el mundo de los negocios hay un refrán que dice “Nunca verás a un vendedor atractivo”. No sé hasta qué punto esto es cierto, pero tal vez no vendiera mucho si estuviera muy ocupado con la hija del tendero. En mi opinión, el problema es que no queremos relacionarnos con la gente que tiene todo a su favor. Todavía estoy esperando a encontrar un buen nadador que además de tener talento físico, sea estable. Una persona puede tener todos los atributos físicos y mentales y no rendir, porque la gente con todo a su favor no suele tener una fuerte ambición personal. Tal vez esa ambición personal es parte del factor “X” del que estamos hablando.

Pero volvamos con Frank Zilch, del que quedamos que tenía todo a su favor. Le entrenamos para que fuera un buen fisiólogo, ahora le prepararemos en biomecánica. Estudió física, mecánica de fluidos, películas subacuáticas, aprendió todo acerca del principio de Bernoulli, se empapó de todo lo referente a la técnica de estilos. Otra área en la cual los Europeos se sorprenden al encontrar que los entrenadores Americanos no dedican demasiado tiempo es precisamente la mecánica de estilos. No creo que ningún entrenador pueda enseñar a Mark Spitz a nadar de la manera que lo hacía, llegó a ello por sí mismo. Cuanto mejor es un nadador, menos necesita ser entrenado,. Si tienes a Mark Spitz simplemente siéntate, disfruta y sobre todo trata de aprender de él.

¿Cómo aprende un nadador? Aprende a base de ensayo y error. ¿Por qué no todo el mundo aprende los mismo? Porque cada uno dispone de unas determinadas capacidades. Hemos fotografiado a perros nadando, y nos hemos dado cuenta que no todos los perros nadan naturalmente, de hecho algunos casi se hunden. Encontramos que al principio la mayor parte de los perros tratan de nadar con las cuatro patas, y después gradualmente aprenden a mantener las patas posteriores quietas y nadar sólo con las anteriores. Sin embargo, en el caso del Retriever Labrador, aprenden a hacer esto desde la segunda vez que se les tira al agua, mucho antes de lo que lo hacen el resto de las razas. Estudiamos al Dachshund y cuando llevaba 20 “lecciones” aún intentaba nadar utilizando todas sus patas y apenas conseguía mantenerse a flote.

Considero que los Gary Hall, John Kinsella, Mark Spitz son los Retriever Labrador. Por desgracia, la mayor parte de vosotros tendréis muchos Dachshund en vuestros grupos de entrenamiento. En resumen, que muchos de nuestros grandes nadadores nadan bien a pesar de tener entrenadores mediocres. Los que podemos trabajar sólo con Labradores tenemos una gran ventaja. Así que os rogaría a los entrenadores de club que siguierais mandándonos los Labradores y quedándoos con los Dachshund.

entrenadoresLos que seáis entrenadores de los 20 mejores clubes, sencillamente tratar de buscar a los Labradores de vuestra zona de influencia, por lo tanto, para que tener grandes conocimientos de mecánica de estilos. Cuanto mejor sea el nadador menor es el trabajo que hay que hacer de mecánica de estilos. Considero que la técnica de estilos es de enorme importancia, pero a niveles bajos. Los mejores especialistas en técnica de estilos en USA son los entrenadores menos conocidos que trabajan en programas locales.

De acuerdo, ya tenemos a Frank bien cualificado en fisiología, y en técnica de estilos. Vayamos al área que para mí es la más importante, la psicología. Esta es un área en la cual Rusos y Alemanes del Este siempre han profesado admiración hacia los Americanos. Se maravillaban por la relación que tenían los entrenadores con los nadadores, y señalaban lo buenos psicólogos que debían ser los entrenadores Americanos para motivar a los nadadores de manera que suplieran los test fisiologícos y el trabajo de técnica de estilos que dejaban de hacer. Me parece que si tuviéramos tres entrenadores, uno que fuera fisiólogo, otro biomecánico y un tercero psicólogo, siempre ganaría este último. Un buen psicólogo puede motivar a sus nadadores para que trabajen duro y se dediquen a conciencia a su deporte. Será capaz de mantener a los nadadores contentos puesto que disfrutarán y querrán mantenerse en su deporte; podrá reclutar a los mejores nadadores, y manejará con éxito las relaciones con los padres y las instituciones de la ciudad. El buen psicólogo en resumidas cuentas acabará siendo un buen organizador y administrador y conseguirá un equipo grande que atraerá a los Mark Spitz y Gary Hall. Pues bien, este es el camino para convertirse en un buen entrenador.

Para terminar, dejadme deciros cual es para mí el factor “X” para llegar a ser un entrenador con éxito. El factor “X” es, utilizando un viejo refrán, “La capacidad para separar las churras de las merinas”. En otras palabras “tienes que ser capaz de reconocer aquello que es importante y concentrarte en ello, y minimizar tu dedicación a aquello que no lo es”. Voy a poneros un ejemplo: todos hemos visto padres y madres, y algunos entrenadores, recorriendo arriba y abajo la piscina mientras el nadador está nadando con los codos caídos, dando pies como un loco, y le están gritando “pies, pies, pies”. En otras palabras, ignoran lo importante, los codos caídos, y ponen énfasis en lo que no los es, “pies, pies”.

pedroConsidero que la tendencia actual de hacer todo para los deportistas no es buena. Por ejemplo, puedo poner un cronometrador para cada uno de mis nadadores en el entrenamiento y tomar todos sus parciales, pero no lo hago porque quiero que sean conscientes de los que están haciendo. Demasiado a menudo hacemos demasiado por ellos, lo que hace que dejen de usar su cabeza, dejan de pensar sobre aquello que están haciendo. Es fundamental para los nadadores que sean conscientes de sus tiempos para que entiendan el significado de lo que hacen.

Otra situación en la cual el entrenador falla al nadador, es cuando deja pasar a la piscina a padres u otras personas y se pone a hablar con ellos durante el entrenamiento. En esa situación el nadador es lo importante, el padre no lo es. Este es otro ejemplo en el que el entrenador debe reconocer lo que es importante, el nadador, e ignorar lo que no lo es “el padre”.

El factor “X” se podría definir por tanto como, la capacidad para saber qué es lo que se debe de hacer y hacerlo. Los grandes entrenadores reconocen cual es la tarea que deben de hacer en cada momento y la hacen. Esto es aplicable no solo al entrenamiento, sino a los negocios, la gestión y cualquier otra actividad en la vida. Otra manera de decirlo sería: aparta los detalles y ve a meollo de la cuestión. Los perfeccionistas no suelen ser buenos entrenadores; están demasiado ocupados con las cosas pequeñas y olvidan lo realmente importante.

Con el nivel de desarrollo al que está la natación actualmente, un gran entrenador debe tener dos destrezas básicas: debe ser un buen organizador y un buen psicólogo. El buen organizador podrá disponer de un equipo numeroso; atraerá a buenos nadadores de otros equipos, será capaz de formar los Mark Spitz y Gary Hall del futuro. Siendo buen psicólogo podrá manejar los problemas que le provoquen los padres. Tendrá de su parte a las instituciones, podrá comunicar y hacerse con los nadadores, y con ello tener un “super” equipo.

IMG_4713El buen entrenador de hoy en día necesita disponer solamente de un conocimiento elemental de las áreas de acondicionamiento, fisiología y biomecánica. No es necesario un conocimiento profundo para hacer bien su trabajo. Sin embargo, nada se mantiene estático, y en el futuro las dos últimas áreas mencionadas, tomarán cada vez mayor importancia. Cuanto mejor sean los deportistas que acaban en la natación, cuanta más gente con talento se convierta en entrenador, cuanto más y mejores instalaciones estén disponibles para la natación, mayor importancia cobrará el nivel de conocimientos del entrenador.

Francamente, siento que estamos en el preludio de una tremenda explosión en el área del conocimiento de la natación de competición, la cual provocará que las áreas técnicas relacionadas con el entrenamiento cobren más importancia de cara a realizar una buena labor de entrenamiento. Las conferencias a las que estamos asistiendo deben ayudarnos a separar mejor lo importante de lo que no lo es, y con ello convertirnos en mejores entrenadores. Me gustaría asistir a esta conferencia en cien años para saber de que se discute entonces. Por entonces seguro que existen aparatos electrónicos que se colocan en la oreja del nadador para controlar su pulso, lactato así como otros datos psicológicos. Todavía no estamos preparados para ese tipo de cosas, pero incluso dentro de cien años, los patrones de comportamiento inherentes al nadador serán los mismos que hoy, un entrenamiento bien controlado psicológicamente hoy lo será con seguridad también entonces.

Para terminar, deseo a todos los ponentes suerte en la tarea de explicar su factor “X” para que los que e  scuchamos podamos sacar partido de sus conferencias.

Por último, si Frank Zilch está entre nosotros, le pido disculpas”

Counsilman, 1971

Sin duda es muy difícil aventurar cual es la clave de un buen entrenador, pero con el tiempo y prestando atención a los pequeños detalles cada vez se va acotando lo principal y se va desechando lo secundario. El objetivo es sin duda diferente en cada club deportivo. En función de en el estamento que se entrenen nadadores será diferente la manera de afrontar cada sesión, nada tiene que ver el dirigir un grupo de trabajo en un club modesto que ser entrenador principal de un Centro de Alto Rendimiento. Por lo tanto lo inicial es analizar las posibilidades y las necesidades de cada grupo con el que se a va a trabajar. A partir de ahí establecer objetivos, planificar el trabajo a largo plazo e ir retocando día a día si hiciera falta. Dado que la meta a llegar entonces siempre va a ser diferente, los medios para conseguirla van a variar tambien. Y por ello creo que la clave no es una fórmula matemática. La búsqueda de la máxima optimización de los grupos de trabajo en natación (y por extensión de muchas de las cosas importantes de la vida) está en SER FLEXIBLE, estar capacitado para reconocer los mínimos cambios que puedan afectar al resultado final y corregirlos al momento de la manera mas positiva posible. Y sin duda PONERLE PASIÓN a todo lo que hagas en el día a día. Entrena a tus chavales como si fuera el último día, habla con ellos como si de esa conversación dependiera el resultado final de su competición principal de la temporada, y de su forma de ser en la vida. EDUCA. Y disfruta de todo ello, ponle PASIÓN a lo que hagas, sea lo que sea. Con estas dos claves principales muchas veces los conocimientos mas importantes sobran, si te gusta lo que haces antes o después el resultado que obtienes de ello tambien te gustará. Y la ambición que se generará de ese resultado será la gasolina suficiente para intentar mejorar cada día un poco mas.

Jaime Moreno de Pablos

Comments

  1. Fátima Téllez says:

    Muy buen artículo compañero. Un abrazo

    Ya de paso aprovecho para felicitar las Navidades a toda está gran familia que formamos “El Club Natacion Toledo” (padres, nadadores y técnicos…)

    Un abrazo a todos. Fátima

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